28 dic. 2007

Para 2060, no habría más récords en atletismo

Para 2060, no habría más récords en atletismo


Así lo afirma un informe realizado por el Instituto biomédico y epidemiológico de Francia: a partir de ese año no habrá plusmarcas mundiales en atletismo. Después le llegaría el turno a las pesas y a la natación.

Según un estudio realizado por el Instituto biomédico y epidemiológico de Francia (Irmes) y publicado por 'The Sunday Times', que analizó los 3.260 récords mundiales conseguidos desde las primeras Olimpiadas de la era moderna, en 1896, el atletismo ha alcanzado sus límites fisiológicos y, después del año 2060, no habrá más récords mundiales.

Jean-Francois Toussaint, jefe del grupo encargado del estudio, dice haber logrado "un modelo matemático capaz de predecir el desarrollo de los récords mundiales". Según el análisis del grupo de Toussaint, en la mayor parte de las disciplinas atléticas la era de los récords mundiales estaría próxima a su fin.

"Comenzamos a trabajar con datos de 1896, cuando estimamos que los atletas funcionaban al 75% de sus capacidades fisiológicas. Ahora, estamos al 99%", asegura el jefe de Irmes, que añade rotundo que en la mitad de las disciplinas, "no habrá récords mundiales después de 2027".

Entre las conclusiones de la investigación, destaca la aseveración de que el atletismo será el deporte que antes dejará de mejorar sus marcas. Después, las pesas y, por último, actividades más afectadas por la tecnología, como la natación y el remo.


Inalcanzable Florence Griffith
El estudio realizado por Irmes se alía con la teoría de no pocos especialistas y aficionados, que mantiene que hay plusmarcas mundiales que no serán batidas jamás. Uno de los récords históricos que no tiene visos de ser rebajado hoy por hoy es el de los 100 metros llanos femenino. Florence Griffith es la mujer más rápida de la historia. La atleta estadounidense, fallecida en extrañas circunstancias en 1998, paró el reloj en 10.49 el 16 de julio de 1988 en Indianápolis.

Desde entonces, sólo Marion Jones ha logrado correr por debajo de 10.70 (10.65 el 12 de septiembre de 1998) pero su reconocido dopaje siembra dudas sobre esta marca. Por consiguiente, es la francesa Cristine Arron quien establece la primera marca 'terrenal' con 10.73, 24 centésimas más que el récord de Griffith, un mundo en el hectómetro.

Según Toussaint, los 100 metros llanos femeninos son un ejemplo de "punto epidemiológico sin salida". Para el científico, las marcas actuales no se acercan al tiempo de la plusmarquista mundial porque esta corrió por encima de sus límites fisiológicos.

Preguntado por si cree que la atleta utilizó métodos prohibidos para 'volar' sobre las pistas, Toussaint responde que ese registro lo logró "una mujer de nuestra especie" y hay que creerlo porque "fue medido en términos numéricos", pero apunta que después de analizar las causas han llegado a la conclusión de que esa marca no podrá ser igualada nunca.

Fuente: Diario ADN Mundo.