11 jun. 2007

A 3.600 msnm

A 3.600 msnm
EL DIARIO, 34 años de prueba atlética sin daños a la salud
• Ningún deportista que compitió en la tradicional carrera sufrió problema por la altura.

La 34 Prueba Pedestre de EL DIARIO volvió a batir récord en participación de atletas nacionales y extranjeros, tal el caso de esta ciudadana que disfrutó del evento deportivo más alto del mundo.

La práctica deportiva en altura es perfectamente posible y recomendable en todas las disciplinas, debido a que no produce ningún daño directo ni colateral a la salud. Esta aseveración queda demostrada y ratificada cada año cuando EL DIARIO lleva a cabo su tradicional Prueba Pedestre que tiene un recorrido de 13.000 metros.

En todo este tiempo ni un solo atleta fue afectado por la altura a tiempo de tomar parte en la carrera atlética más alta del mundo y más importante de Bolivia.

Competidores de Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Estados Unidos, Noruega, Suiza, Holanda y otros participan en la carrera atraídos justamente por la práctica sana del deporte en la altura, a lo que se suma el atractivo sin igual de la ruta que atraviesa por varias zonas de la ciudad de La Paz que posee una topografía única en el mundo.

Además de la Prueba Pedestre, el Decano de la Prensa Nacional también organizó, por más de 15 años, la carrera ciclística más alta del mundo entre La Paz y La Cumbre, lugar que está ubicado a 4.700 msnm, sin que se tenga que lamentar accidente alguno por la altura.
En Bolivia no existe la discriminación de ninguna índole, es así que el Decano de la Prensa Nacional, a través del atletismo logró integrar a miles de bolivianos en diferentes categorías, quienes recorrieron una ruta de 13.000 metros sin ningún tipo de consecuencia en su salud.


Nuestra ciudad también cuenta con el velódromo más alto del mundo, que ubicado en la zona de Alto Irpavi, ha sido desde su inauguración, en 1977, el escenario donde se batieron al menos tres récords mundiales, todos aún en poder de ciclistas europeos.

El Lago Titicaca es el lugar favorito de los marchistas mexicanos que cada cuatro años, antes de una olimpiada, realizan una fase de preparación previa a la competencia más importante del planeta.

Por donde se lo vea, no existe argumento lógico para vetar escenarios deportivos en altura, al contrario se debería incentivar el deporte por encima de los 3.000 metros, debido a que los atletas adquieren mayor capacidad de resistencia y oxigenación.